Isla Negra no es una isla: debe su nombre a los roqueríos oscuros de la costa. Fue una de las casas de Pablo Neruda (el poeta chileno, Premio Nobel de Literatura), construida frente al Pacífico y llena de los objetos que coleccionaba en sus viajes. Hoy funciona como museo y es una de las paradas obligadas para quien quiere entender al poeta más allá de sus libros.
En el camino de vuelta hay una parada en Pomaire, el pueblo alfarero conocido por su cerámica de greda, con tiempo libre para recorrer los talleres antes de volver a Santiago.
Y para un día completo de patrimonio y costa, mira el tour a Valparaíso y Viña del Mar.